Mari Cesteros Rodríguez de Diego: "Mi padre me enseñó a coger zapatitos en el campo para regalárselos a mi madre"




María Dolores Cesteros Rodríguez de Diego, “Mari”, regenta un negocio de floristería desde hace cinco años en Madridejos. El aroma de las flores la ha envuelto después de años de trabajo como abogada laboral. La vocación la llevaba dentro, dice que desde pequeña, “recogía zapatitos en el campo y con ellos hacía ramilletes”; pero no dio paso a su talento hasta hace ahora un lustro, y la decisión no ha sido solo acertada, sino oportuna. Gana clientes/as cada día y algunos hacen sus solicitudes diciendo: -¡Hazme un ramo de esos bonitos que haces…!



MTN: ¿ Por qué comenzaste con el negocio de las flores?
Mari Cesteros: Casualidad, estaba en paro, y además buscaba otro tipo de trabajo en el que no estuviese encerrada con papeles, pues estaba cansada y coincidió el momento en el que encontré a una persona que le gustaba y compartimos la idea de fundar un negocio.

MTN: El negocio de la floristería tiene sus épocas de mayor demanda y de menor demanda. ¿Qué épocas son las mejores para vender una flor?
M.C.: Los Santos, el Día de la Madre, el Día de los Enamorados, El Día del Padre, bodas, comuniones, Semana Santa…

MTN.: Regentar un negocio como es una floristería necesita de muchos cuidados porque el producto es de caducidad rápida…
M.C.: Para llevar un negocio como este comenzado de cero se necesita formación, yo me he formado y en la actualidad soy oficial florista.

MTN.: ¿Dónde te formaste?
M.C.: En la Escuela Española de Arte Floral de Madrid.

MTN.: ¿Te formaste antes de comenzar con el negocio?
M.C.: No, una vez metida en el negocio vi la necesidad de la formación porque el negocio no podía seguir adelante sin formación. El primero de los cursos que tengo lo hice en Vigo (Galicia).

MTN.: ¿Llevar este negocio entraña dificultad?
M.C.: Pasados cinco años no, al principio quizás; pero sí puedo destacarte algo que me resulta difícil que es saber qué es lo que quiere el cliente. Pregunto, observo, intento averiguar qué es lo que quiere el cliente.

M.T.N.: No es lo mismo que te pidan una flor, a que te pidan una lubina…
M.C..: Por supuesto, las flores despiertan otros sentidos, detrás de ellas hay un sentimiento, una emoción.

M.T.N.: ¿Cómo define a una flor?
M.C.: Una flor es un sentimiento.

M.T.N.: Hay muchas formas de vender flores…
M.C.: Sí, por supuesto. Vendo la flor cortada, vendo la planta de siempre, vendo accesorios o  flor preservada o liofilizada.

M.T.N.: Y dentro de estas ventas,  ¿cuál se demanda más?
M.C.: La flor preservada o liofilizada, la flor para toda la vida. Ahora se utiliza para hacer centros, ramos, coronas…, cualquier tipo de composición que se te ocurra.

M.T.N.: ¿Qué es una flor preservada o liofilizada?
M.C.: La flor preservada o liofilizada, que yo la compro tal cual, es un proceso en el que se extrae toda la savia de la flor y le aplican un producto por dentro que lleva glicerina, que hace que la flor conserve su textura original. Lo único es que la luz o la humedad  pierde tono  y esa composición, pero si se cuida  te dura para siempre.

M.T.N.: ¿Y este amor que ha nacido en ti por la flores?
M.C.: No es de ahora, le llevo desde pequeña. Mi padre me enseñó a coger zapatitos para regalárselos a mi madre, y con ellos hacía ramitos. Así que tomé la costumbre de coger flores y hacer ramos. Así que cuando empecé a hacer ramos, ya tenía algo aprendido.

M.T.N.: Con tu oficio de las flores, estuviste el pasado mes en la 66ª edición  del Congreso Nacional de Floristas que se celebró en Toledo.
M.C.: Sí, fue un encuentro muy agradable, donde tuve la oportunidad de reunirme de nuevo con compañeros y compañeras con los que me he formado.

M.T.N.: Dentro del amplio programa de este congreso ¿en qué participaste?
M.C.: Sí, había varias demostraciones, y a mí me apeteció participar en la de la Escuela Española de Arte Floral que se encargaba de hacer prendidos de flor natural. Y allí participé con mis maestros y visité el resto de demostraciones.

M.T.N.: ¿Perteneces a la Asociación de Floristas de Toledo?
M.C.: No, pertenezco a FEDETO, a la Asociación de Floristas de FEDETO.

M.T.N.: La pasada semana cumplías cinco años en el negocio, y tuviste la iniciativa de regalar rosas blancas a quienes entrasen en tu página de facebook e hiciesen un comentario a la rosa blanca.
M.C.: Sí, compré cien rosas e invité a mis seguidores a que hiciesen un comentario sobre la rosa blanca, que tiene por significado pureza y elegancia. Y fueron muchos los que participaron y otros tanto que se acercaron a por su rosa.

M.T.N.:  Mi última pregunta. ¿Cuál es la flor que más se demanda?
M.C.: Sin duda la rosa y de entre ellas la blanca, excepto si es amor, que se elige la roja.  En un ramo va rosa, en un centro va rosa, en una corona va rosa…

María Dolores Cesteros Rodríguez de Diego además participó el año pasado en el Concurso Nacional de Maestro Artesano Florista. Fueron cientos los que se presentaron pero ella fue elegida entre los dieciocho que se seleccionaron. En este concurso se elige al mejor artesano florista que recayó en una compañera, florista de toda la vida e hija de floristera. Las pruebas fueron difíciles, tensas y emocionantes. Se trajo la experiencia de este concurso, al que se ha apuntado de nuevo este año, y del que está esperando saber si vuelve a ser seleccionada.


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