LA PÉRDIDA DEL HIJO DE ERIC CLAPTON



El 20 de marzo de 1991 un niño de 4 años falleció al caer desde el piso 53 de un rascacielos en Manhattan (Nueva York). Era el hijo del guitarrista Eric Clapton. 

El artista plasmó el dolor de la pérdida de forma conmovedora, nueve meses después, en una canción que se ha convertido en un clásico. La tituló Tears in Heaven (Lágrimas en el cielo) y fue premiada como la mejor canción de 1992. En la letra expresa su deseo de reencontrarse con su hijo, la incertidumbre de no saber cómo sucederá y la pena por no poder quedarse con él… 

Cuando la experiencia que predomina en la vida de una persona es el sufrimiento, no es nada sencillo hablar del cielo con cierto equilibrio, sin la tentación de convertirlo en un consuelo fácil y, en algunos casos ofensivo. Pero el convencimiento de que tiene que haber algo más es digno de tener en cuenta, pues refleja la resistencia del ser humano a pensar que con la muerte se acaba todo y expresa la arraigada convicción de que la vida continúa. Desde la fe en Jesús, creemos que la muerte no es el fin de la vida y que la vida es un camino de encuentro con el Dios amor que nos ha creado.

Comentarios