CON ANSIAS DE LIBERTAD

Juan Carlos Castaño del CERI (sujeta un búho real  hembra)

DIA MUNDIAL DE LAS AVES I


Un mochuelo y dos búhos reales, macho y hembra respectivamente, volaron frente al Aula de la Naturaleza de Madridejos con motivo de la celebración del Día Mundial de las Aves, que se ha celebrado este fin de semana en las Sierras madridejenses, organizado por el Ayuntamiento de Madridejos a través de la Oficina Verde y con la participación del CERI (Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas) de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Grupo de Anillamiento Manchego.


Los niños y adultos partícipantes del XIV Curso de Iniciación a la Ornitología, unas treinta personas, se muestran nerviosos y expectantes ante la llegada de Juan Pablo Castaño, del CERI (Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas) ubicado en Sevilleja de la Jara (Toledo).


Los mayores, alumnos del curso, dirigido por el Biólogo y Anillador, Sergio Pinedo Valero, portan tres cajas, dos enormes y una más pequeña, cerradas, y se dirigen frente al Aula de la Naturaleza, seguido por todos, siendo los más pequeños los que encabezan el grupo.


La sorpresa ha sido anunciada, se van a poner en libertad a tres aves rapaces, un mochuelo y dos búhos reales, el segundo, hembra, de mayor tamaño, y ellos pueden participar en devolverles la libertad que perdieron algún día debido a algunos de los problemas con los que se encuentran las aves rapaces.




Juan Pablo Castaño explica a la audiencia qué es el CERI. “El CERI es un centro de recuperación de fauna, es un centro que cuando alguien encuentra una especie protegida que está herida, debe avisar a los Agentes Ambientales o a la Guardia Civil para que se recoja el animal y lo lleve al CERI, donde trabajan una serie de profesionales como veterinarios, biólogos… que se encargan de la recuperación del animal”.


Tras la explicación los 30 participantes del XIV Curso de Iniciación a la Ornitología, deben tener prudencia ante la suelta de aves, deben situarse detrás de, Juan Pablo Castaño , solo pueden acompañarle en principio las personas que se presten voluntarias a ceder el tránsito a la libertad a cada una de las aves, que en este caso fueron dos niños y un adulto, también biólogo y profesor, participante del curso.


Los reunidos ya han sido informados de que estos animales acostumbrados a vivir en libertad han tenido que pasar unos meses recuperándose en un centro, donde no alcanzan a tener la libertad que necesitan, por lo tanto este hecho y el de tener que llegar al Aula de la Naturaleza recogidos en cajas, los ha puesto nerviosos.




“Los tres animales que hoy están aquí tras su recuperación han estado en un parque de vuelo para que se ejerciten antes de ponerlos en libertad”, dice Juan Pablo Castaño, quien informa que en el centro sobre todo lo que entran son rapaces diurnas y nocturnas heridas.


“A veces entran por heridas naturales, pero otras por disparos, envenenamientos y por electrocuciones”, dice Castaño, quien añade, que algunos de estos animales nunca se llegan a recuperar porque sufren heridas muy graves, sobre todo las causadas por electrocución.


El momento es emotivo: desprender de las cajas los precintos, abrir con cuidado, recoger el ave y entregarla al supuesto libertador. Se debe dejar un camino de aire abierto y dejarla escapar, extendiendo sus alas como hace meses que no lo hacen.




Antes se dedican unos minutos a observar el ave mientras que el responsable del CERI, sujeta el ave y que ha sufrido un picotazo del búho real, sin causarle daño alguno. Los animales se muestran nerviosos, las personas impresionadas, las cámaras de los móviles y cámaras profesionales enfocan sus objetivos, los disparos se suceden. Su plumaje sus ojos, el ala que se suelta antes de retomar el vuelo, todo es digno de recoger y dejarlo como un momento importante de la vida.


Los “oes” se escuchan como un eco repetido cuando sale el mochuelo de su caja, su vista es avispada, extensa, ya alcanza el horizonte pero aún no lo tiene cerca, pero pronto lo tendrá. Una niña atiende las instrucciones del responsable del CERi para sujetarlo y a la de tres debe darle libertad: “uno, dos, y ...tres”. Sale volando y todos los ojos se dirigen hacia el mismo lugar, a su vuelo impresionante frente a los Montes de Toledo.


El según cajón de cartón es más grande, y se oyen golpes, Juan Carlos Castaño , necesita ver mejor y se echa la chaqueta sobre la cabeza. Coge con cuidado un búho real macho. ¡Impresionante! ¡Qué ejemplar!. Todos le quisieran tocar, pero mejor no, está nervioso y sus ojos abiertos como si fuesen ámbar pulido observan a su alrededor. Extraña el entorno, lleno de gente, pendiente solo de él. Pese a su tamaño es un niño el que se decide a ponerle en libertad, es el hijo del Educador Ambiental del Ayuntamiento de Madridejos. El niño no manifiesta apenas miedo, es un reto que debe conseguir, es un favor que debe devolver a la naturaleza, y coge al búho real de  uno y otro lado según indicaciones, y en un instante el ave extiende sus alas, enormes, hermosas, cruzando el admirable paraje natural de las Sierras de Madridejos.


Aún queda un cajón, el último, al parecer se encuentra el ave que más peligro encierra, la de mayor tamaño, la que está aún más nerviosa que las demás. Cuando se despliegan las  tapas de la caja se escucha como bufa, se siente sofocada, quizás angustiada, ha sido un largo rato el que ha tenido que soportar antes de salir a gozar de su merecida libertad. Ahora se necesita un colaborador, pero un niño no, debe ser un adulto, por lo delicado de la prueba, que es la misma que las anteriores pero enfrentándose a un ave más fuerte, enorme y ansiosa. Se presta un profesor, biólogo, que vive su profesión con la misma pasión dentro y fuera del aula. Recoge el ave y debe soltarla cuanto antes. Lo hace y todos aplauden este momento con el que se ha concluido la celebración de El Día Mundial de las Aves en el municipio de Madridejos.


Los animales han sido soltados, llegaron anillados y se supone que deben saber buscarse la vida. “Se supone que ellos sabrán buscarse la vida, son animales que saben cazar, son animales adultos”, concluyó Castaño.

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