EL CENTRO DE SALUD DE MADRIDEJOS HA OFRECIDO UNA CHARLA SOBRE EL AGOTAMIENTO OVÁRICO

La médica de familia respondió a las dudas de las asistentes

Varias mujeres de Madridejos fueron informadas sobre cómo afrontar el climaterio

El climaterio es el periodo de transición que se prolonga durante años, antes y después de la menopausia debido a una disminución en la producción de estrógenos, que conlleva con el paso de los años a la incapacidad para producir hormonas, folículos y ovocitos. En esta etapa finaliza la cadena de procesos que desde el mes siguiente a la pubertad han preparado a la mujer para el embarazo. Al comienzo del climaterio se prolonga poco a poco, y con el paso del tiempo cada vez más el ciclo menstrual, hasta llegar a la menopausia que coincide con esa etapa en la que la mujer está durante un año sin menstruaciones.

Las profesionales del Centro de Salud de Madridejos, Raquel Parejo Miguez, médica de familia, y Gema Antona Iglesias, enfermera, hablaron a un grupo de unas veinte mujeres sobre esta etapa de la vida que se debe afrontar ante todo con absoluta aceptación.

El climaterio suele empezar entre ocho y diez años antes de llegar a la menopausia, durante esta etapa ya se van notando síntomas irregulares en las menstruaciones. Lo normal es encontrarse con la menopausia entre los 45 y 55 años, pero existen casos de menopausia precoz que se da antes de los 40 años, prematura entre los 40 y 45 años y tardía, más allá de los 55 años.
Al llegar a la menopausia la mujer sufre trastornos físicos tales como sofocos, sudoración, palpitaciones, irritabilidad, nerviosismo e inestabilidad emocional. Estos síntomas no duran toda la vida desde su comienzo, sino que se producen a lo largo de los primeros cinco años y suelen afectar entre el 75% y 80% de las mujeres que ven alterada su calidad de vida.

Los sofocos son de los síntomas que peor llevan las mujeres, para ello existen soluciones para afrontar esta circunstancia que se da en cortos periodos de tiempo pero en numerosas ocasiones. Entre los consejos para aliviar los sofocos están el relajarse, usar ropa de algodón, llevar varias capas si es invierno, para ir deshaciéndose de ellas poco a poco o refrescarse; sin embargo no es recomendable el té, el café, el alcohol o las comidas copiosas.

El ejercicio regular, una recomendación médica, útil para cualquier etapa de la vida, ayuda a aliviar estos síntomas para los que en casos extremos existen tratamientos adecuados. En esta etapa también se acusan los síntomas genitales, sequedad de la vagina, para los que existen cremas hidratantes de mantenimiento y lubricantes.

Durante la menopausia puede acontecer la osteoporosis, enfermedad que adelgaza y debilita los huesos. El hueso se vuelve más frágil por ello es recomendable un tratamiento adecuado dirigido por un especialista y la ingesta de calcio, al menos de 1200 a 1500 mililitros al día. Tomar el sol entre 20 y 30 minutos al día o  hacer ejercicio físico y muscular ayudan a fijar el calcio en el hueso. Otras actividades que ayudan a mejorar la osteoporosis son hacer bicicleta o bicicleta estática, nadar, hacer pilates o yoga.

Por otra parte, en esta etapa también es importante cuidar la higiene postural para evitar problemas de espalda tales como dormir en posición lateral, agacharse sin doblar la zona lumbar y mantener la espalda recta cuando se está sentada.

Conocerse a sí misma, aceptar los cambios que experimenta la mujer en esta etapa, y confiar en las prescripciones médicas, son las claves fundamentales para ganar la batalla a la menopausia, tal y como decía la médica de familia, Raquel Parejo.



La menopausia una etapa de emociones, sentimientos y sexualidad

La enfermera del Centro de Salud de Madridejos, Gema Antona Iglesias,  habló acerca de cómo la menopausia produce un cambio en las emociones, sentimientos, y de  cómo no se debe ver la sexualidad como algo perdido.

Cada mujer vive la menopausia de modo diferente, al tratarse de  una etapa en la que se ven afectadas las emociones y en la que se tiene que trabajar lo positivo de la vida de la mujer, que está pasando por ella. En esta etapa hay cambios físicos y sociales, que suelen afectar al estado emocional de la mujer, por lo que la afectada debe trabajar en los posible para sentirse bien.

Menopausia no es sinónimo de envejecimiento, sino que hay que ver esta etapa como una parte que ocupará ⅓  de la vida de la mujer en la que experimentará circunstancias biológicas, psicológicas y sociales cambiantes.

El síntoma del nido vacío (los hijos se marchan), la pérdida de los padres, la enfermedad, suelen coincidir con esta etapa en la que la mujer debe armarse de fortaleza para superarla.

El control de nuestra mente y de nuestros sentimientos es fundamental para ganar esta batalla. Todo debe empezar por quererse a una misma, la confianza en una misma y fortalecer el amor es indispensable para hacer frente a los pensamientos negativos, muy recurrentes en esta etapa de la vida.

El camino del equilibrio está en aceptarse a uno mismo y vivir el ahora porque el pasado no volverá y el futuro está por llegar.

La sexualidad sigue siendo tan importante como en cualquier otra etapa de la vida. Estudios científicos certifican que todos los seres humanos en cualquier etapa de la vida necesitan de contacto corporal. Las relaciones no tienen por qué ser exclusivamente sexuales, el afecto, el abrazo, el cariño forman parte de la sexualidad, porque la sexualidad no es solo sexo y porque la sexualidad no se jubila, comentaba Gema Antona, acabando su discurso.

Al término de la charla, que ha tenido lugar en la Casa de la Cultura de Madridejos, las mujeres que han asistido han recibido material informativo sobre esta charla para afrontar mejor el climaterio desde casa.


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