VARIAS FAMILIAS DE MADRIDEJOS, TOLEDO. YUNCOS, ALCÁZAR DE SAN JUAN Y CONSUEGRA DISFRUTARON DE LA RUTA ECOLÓGICA Y GEOLÓGICA “TIERRAS DE VALDEHIERRO”

La ruta la disfrutaron senderistas de todas las edades

Organizada por el Ayuntamiento a través de la Oficina Verde tuvo por objeto conocer la flora y la fauna del entorno paisajístico de las Sierras de Madridejos

El día se presentó ventoso, pese a ello distintas familias de Madridejos, Toledo, Alcázar de San Juan Yuncos y Consuegra disfrutaron de la Ruta Ecológica y Geológica “Tierras de Valdehierro”, que contó con la colaboración especial del geólogo consaburense, Casimiro Rodríguez.

Los senderistas se acercaron hasta en Aula de la Naturaleza “Valdehierro” de Madridejos, para disfrutar de esta actividad con la que se ponía punto y final a la XV Semana Verde.

El educador medioambiental, Carlos Molero, se encargó de presentar en las sierras de Madridejos la riqueza de la avifauna y de la vegetación autóctona que existen en la zona, propias del ecosistema mediterráneo.

La ruta comenzó con un cuentacuentos, dirigido por Molero, en el aula de la naturaleza, con el que se pretendía dar a ver cuál es la actuación de hombre en el medio natural en pleno siglo XXI y qué se debe hacer para cuidar nuestro medioambiente.

Tras el cuentacuentos se expuso un breve resumen de lo que encontramos en las Sierras de Madridejos como al ciervo o al corzo, “cuya población está aumentando, hecho que puede llevar a atraer a los lobos en la serranía madridejense”.

El gamo es una especie que está más presente en la sierras de Consuegra, pero al ser propia de los Montes de Toledo, se puede avistar en alguna ocasión por la sierra madridejense.

Como anécdota Carlos Molero contó que en los años 60 se cazó un lince en la sierra de Madridejos que después fue utilizado para las grabaciones que Félix Rodríguez de la Fuente, director del programa de TVE “El hombre y la tierra”, hacía en los Quintos de Mora. Así apuntó que donde hay lince no suele haber zorro, por eso en las sierras de Madridejos no hay zorros.



Tras este entremés natural, los participantes, entre los que se encontraban varios niños, iniciaron la ruta, “Tierras de Valdehierro”, muchos de ellos ayudados  por bastones, absolutamente recomendables para hacer senderismo ya que amortiguan las dolencias físicas.

Nuestro monte más alto, que da continuidad a las estribaciones de los Montes de Toledo, “Mingoliva”, es un monte que acoge como especies vegetales la coscoja, la encina y el quejigo, tres especies que dan bellotas, de distintas variedad.

“En nuestro monte abundan los quercus un tipo de árboles pertenecientes a la familia de las fargáceas, tales como el roble, la encina o el alcornoque”, indicó Carlos Molero. Además se pudieron ver fresnos, especie propia del bosque de ribera, o los majuelos.

También se encontraron otras especies no pertenecientes al ecosistema mediterráneo como el pino piñonero, que posiblemente haya crecido en las sierras por forestación de nuestros antepasados o las arizonas.

La visita a la zona del Monte Público número 9 permitió  saber cómo diferenciar entre la jara negra y la pringosa, y se informó, desde la Oficina Verde, “que en Madridejos existen hasta seis tipos distintos de jaras, como la jara blanca que da flores rosas y la jara negra que da flores blancas, entre ellas”.

Entre las aves que ponen sonido a la naturaleza están el carbonero o el herrerillo, que atacan a la procesionaria, también están los rabilargos, el águila real´, el buitre leonado, entre otros.
Desde la Oficina Verde, Carlos Molero, informaba que el problema principal que existe en las sierras es el hacer fuego en el suelo, consecuencia de esta práctica, que suele ser habitual cuando se va al campo, hubo hace unos años un conato de incendio en Cinco Casas.

Otras actuaciones que se han llevado a cabo en las sierras madridejenses ha sido la de quitar pinos para que reciban luz las encinas, acebuches o jaras. Para las especies de ave más pequeñas la Oficina Verde ha puesto cajas nido, especialmente destinadas a herrerillos y carboneros.

La zona de El Muladar se destinará a la recogida de restos cinegéticos, procedentes de la caza mayor, para que puedan comer las aves necrófagas. En este lugar se va a hacer un observatorio de aves.


“Durante la IV Bellotada, celebrada el pasado otoños,  actividad dirigida a los alumnos de primaria, se avistaron unos 200 buitres negros y leonados, que iban a la zona de El Muladar, y venían desde el Valle de Alcudia o de los Montes de Toledo”, explicó el educador medioambiental de la Oficina Verde.

Las Sierras de Madridejos están rodeadas de cuarcitas, que eran los que utilizaban los hombres en la Edad de Piedra para hacer sus herramientas, también hay algo de silex, explicaba el geólogo Casimiro Rodríguez, quien explicó que con el paso de los años el paisaje varía, se puede pasar del valle a la montaña y viceversa.

A nivel geológico las sierras de Valdehierro pertenecen al cuaternario y están formadas por los detritos de hace miles de años, y podemos encontrar restos de pizarra y arenisca además de decenas de cantos redondeados, afectados por los fenómenos meteorológicos.

Celestino Rodríguez informó que tanto en Camuñas, como Consuegra y Madridejos se encuentran restos de las edades de Piedra, Hierro y Bronce; además muchos yacimientos se encuentran enterrados en otros lugares.  En nuestro entorno El Cabalgador en Madridejos, el Camino de los Navajos en Consuegra o el Molino de San Cristóbal en Camuñas son ejemplos de yacimientos donde se han encontrado restos materiales e incluso humanos.

A nivel geológico, según Celestino Rodríguez, lo más nuevo dentro de la península son Los Pirineos y lo más antiguo Los Montes de Toledo, los cuales hace millones de años pudieron ser tan altos como las cordilleras del norte.

Al término de la ruta los senderistas visitaron la sala de exposiciones del Aula de la Naturaleza “Valdehierro” donde se conservan, disecadas, algunas de las especies que podemos encontrar en las sierras como el buitre leonado, las ortegas o el lince.

El tiempo no impidió que esta actividad consiguiera el objetivo propuesto desde la Oficina Verde, dar a conocer la flora y la fauna, además de disfrutar de unas sierras en plena belleza tras las lluvias caídas entre febrero y marzo, que anuncian un precioso paisaje de cara a la evolución de la primavera.









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