ADELGAZAR ES CADA VEZ MÁS DIFÍCIL

POLICÍA LOCAL Y GUARDIA CIVIL AÚNAN ESFUERZOS ANTE LA OLA DE ROBOS EN MADRIDEJOS

El estanco dela calle Teniente Infante ha sido victima de esta ola de robos

La colaboración ciudadana se considera fundamental desde los cuerpos de seguridad


              Policía Local y Guardia Civil han aunado esfuerzos ante la ola de robos que se ha producido en el municipio de Madridejos en los últimos días donde la zona más afectada se encuentra entre las calles Juan XXIII y San Rafael en un perímetro de unos 200 metros, según ha informado MTNoticiario el Oficial en funciones de la Policía Local, Javier García-Moreno García-Miguel.
                “Llevamos dos semanas malas de robos, entre los que podemos distinguir  los que se perpetran en domicilios particulares y los que se producen en empresas, donde suelen intervenir bandas organizadas que intervienen entre minuto y minuto y medio para conseguir su objetivo”, explica el oficial.
                La Policía Local está aplicando los medios de que disponen en colaboración con Guardia Civil, aunque en ambos cuerpos de seguridad, se cuenta con la desventaja de que son escasos el número de agentes para atender hechos de las magnitudes que se están produciendo en las últimas fechas.
                Policía Local y Guardia Civil intercambian información semanalmente, y a veces la Policía Local suele enterarse días después de haberse cometido los robos, “como ocurrió la semana pasada que se habían cometido hasta cinco robos a lo largo de siete días y lo supimos al llegar el parte de Guardia Civil”.
                La mayoría de los robos se producen en lugares donde no vive gente: corrales, o casas deshabitadas, la propia administración de lotería, y a horas intempestivas, entre las dos y las cuatro de la madrugada.
                Lo que se está robando es material pequeño con valor, como lo ocurrido en la Administración de Lotería número 2, o en el estanco de la calle Teniente Infante, además de  joyas, dinero o aceite.
                El último robo que se registraba tenía lugar en el estanco de la calle Teniente Infante. La Policía Local fue informada por un ciudadano que la calle estaba cortada y una persona estaba desviando el tráfico hacia la calle San Francisco. Gracias a esta alerta no se produjo el robo que se pensaba hacer, tan solo se llevaron la calderilla del establecimiento.
                “El dueño bajó, pero cuando baja ya están marchándose, por lo que se evitó un enfrentamiento, y se fueron rápido sin acabar su trabajo, porque sospechan que estamos avisados”, indicó el agente.
                El Oficial en funciones, Javier García-Moreno, confiesa que el cuerpo de policía local como de la Guardia Civil no poseen el don de saber dónde se está robando y en qué momento, por lo que es difícil llegar al lugar en el mismo instante en que se está produciendo el robo. “Nuestros ojos y nuestros oídos son los de la gente, por ello la colaboración ciudadana es lo más importante, cualquier ruido, cualquier movimiento extraño, cualquier persona que les resulte sospechosa a cualquier hora del día es fundamental que se ponga en conocimiento de los cuerpos de seguridad, al menos para hacer un seguimiento”.

                Los robos que se están cometiendo, aparte de los sucedidos en el centro, están concentrados en un barrio el que abarca las calles Juan XXIII-San Rafael, en un perímetro de unos 200 metros, y no salen de ahí, explica Javier García-Moreno.
                La mayoría de las denuncias se están recogiendo en la Guardia Civil, aunque semanalmente se intercambia información, pero lo que más preocupa es la psicosis social que está creando esta ola de robos, y se ha dado el caso  en el que una persona tras descubrir que habían asaltado su casa fue intervenida en urgencias.
                La Policía Local estaría dispuesta a hacer más pero actualmente cuentan con 15 agentes, de los cuales solo 12 patrullan alternativamente, y cada noche patrullan solo dos. El próximo mes de junio se incorporará un agente más, aún así la plantilla es escasa para un pueblo de más de 11 mil habitantes.
                Los agentes además se enfrentan a la astucia de los atracadores. “El día que sucedió el robo de la lotería, cuando somos avisados por los loteros, estábamos atendiendo a Gestagua pues la alarma de la depuradora había saltado; y cuando ocurrió en el estanco estaba la Policía Local  atendiendo Miramancha donde también saltó la alarma.
                La Policía Local ha intensificado su patrulla con un coche particular, cuando se puede, por la zona de Juan XXIII-San Rafael además de con el vehículo oficial entre las dos y las cuatro de la mañana que es cuando se registran la mayoría de los robos.
                Se tiene conocimiento que este tipo de robos los lleva a cabo mucha gente, con dos o tres coches, normalmente robados, que no suelen dejar pistas. Por otra parte, el número de agentes es insuficiente en el municipio, y por último el Ayuntamiento no está en condiciones de reforzar el servicio de manera permanente.
                “Normalmente suelen ser rachas, la policía local no tiene conocimiento si en otras localidades de alrededor está sucediendo lo mismo, pero asegura que estas fechas son propicias para que sucedan robos, porque se sabe que la gente consume más, los establecimientos tienen más existencias, y hay gente a la que no le importa robar para subirse al tren de esta sociedad materialista, donde todos quieren tenerlo todo”.
                

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