EL TALLER DE CUIDADOS BÁSICOS DEL NIÑO REÚNE A MADRES, PADRES Y ABUELAS


El taller fue del interés de los asistentes

Fedeto y Sanitas se unen para resolver las principales dudas que surgen en casa

     La localidad de Madridejos ha acogido el Taller de Cuidados Básicos del Niño organizado por Fedeto, a través de su delegación en Madridejos, en colaboración con Sanitas, que se celebró esta tarde en el Vivero de Empresas de esta localidad-
     El enfermero-pediátrico de Sanitas, Aitor Prieto, habló sobre los problemas de salud más frecuentes en el niño como la fiebre, los vómitos, la diarrea, la dificultad respiratoria, las intoxicaciones y envenenamientos y el traumatismo en la cabeza.
     Aitor Prieto ha informado que se ha basado en las dudas más generales que llegan a su consulta o le hacen por teléfono para organizar este taller, ya que es uno de los 100 profesionales del Servicio de Promoción de la Salud de Sanitas.
     En el taller se trataron seis casos, abordando la sintomatología más frecuente en los niños, informando cuándo se debe acudir al pediatra y cómo se puede actuar desde casa, “porque no en todos los casos debemos acudir a urgencias, ya que las actuaciones que se deben realizar ante estos casos pueden resolverse desde casa”, indicó el pediatra.
     Se considera fiebre de los 38º para arriba y apenas existen casos de hipertemia en los hospitales o fiebres superiores a los 40º, siendo el termómetro más fiable el de mercurio frente a los actúales electrónicos.
     Cuando se detecta fiebre en el niño se le debe quitar la ropa, aplicar paños de agua templada en la cabeza, sumergir al niño en baños de agua con una temperatura de un grado menor a la termometrada o usar antitérmicos como el apiretal, el dalsy o el metalgial.
     Solo se debe acudir al médico si el niño es menor de tres meses, si tiene fiebre con más de 24 horas de evolución, el niño está adormilado, tiene vómitos repetidos, respira con dificultad o aparecen manchas rojas en la piel que no desaparecen al presionar, como pueden ser los sarpullidos, los exantemas o petequias.
     Por lo general los vómitos aparecen en los menores producidos por una infección vírica del tubo digestivo, golpes en la cabeza, enfermedades neurológicas o intoxicaciones. En este caso si el niño sufre vómitos no se le debe dar de comer durante 30 minutos para después rehidratarle con suero oral hasta que recupere la tolerancia. Si no admite el suero oral, el agua o los zumos en pequeñas dosis pueden sustituirlo.
     Restablecida la tolerancia líquida se le ofrecerán alimentos sólidos en pequeñas dosis, no se debe administrar medicamentos para cortar los vómitos si no lo ha prescrito el médico. Si los vómitos continúan o son verdes, con sangre y se acompañan de un fuerte dolor de cabeza, se acudirá al servicio de urgencia.
     Un niño padece de diarrea cuando las deposiciones aumentan en su número habitual, son blandas y líquidas; y esta diarrea se considera preocupante si las heces son negras o blancas. La diarrea la produce un virus, una bacteria o un parásito; también los alimentos, la intolerancia a la lactosa o las enfermedades gastrointestinales.
     Ante este caso en casa se debe mantener la hidratación, comer y beber lo que se necesite pero no se recomiendan las soluciones caseras ni los refrescos. Solo se acudirá al médico si hay episodios de diarrea abundantes y numerosos, rechazo a tomar líquidos, dolor de abdomen o deposiciones de color negro o blanco.
     El niño presenta dificultad respiratoria cuando se observa una respiración rápida, ruidos al coger aire, quejidos, aleteo nasal, color azulado y oscuro en los labios, pronunciado marcado de las costillas o del hueso que se encuentra encima del esternón.
     Los cuidadores del niño le deben mantener incorporado y en reposo, con la nariz limpia con lavados nasales, se le ofrecerán alimentos en tomas pequeñas y frecuentes, se evitarán ambientes con humo y se le administrará la medicación pautada por el médico.

Aitor Prieto fue el ponente de este taller
     Los limpiadores de hogar son los principales responsables de las intoxicaciones y envenenamiento en los niños. Si se sospecha de ello se debe identificar si hay restos del producto en la ropa o en la piel, se le quita la ropa, se observa si tiene quemaduras alrededor de la boca o presenta dificultad respiratoria, vómitos, dolor de abdomen, somnolencia o cambio de comportamiento.
     Se actuará separando la sustancia tóxica del niño, retirándole la ropa, limpiándole la piel con agua, no se le debe provocar el vómito, se llamará al servicio de toxicología 91 562 04 020 y se acudirá al hospital llevando el envase original.
    Las caídas de los más pequeños, entre otros casos, suele producir traumatismo en la cabeza o TCE. Si el traumatismo es leve se aplica frío en el lugar del hematoma y se vigilará al niño durante 24 horas. Se acudirá a urgencias si el niño es menor de tres meses, existe una herida abierta, ha perdido la conciencia, tiene vómitos, dolor de cabeza o llanto incontrolable, quiere quedarse dormido o tiene comportamientos extraños, hace movimientos con los ojos, cara o extremidades, le sale sangre o líquido por las orejas o nariz o tiene un chichón grande.
     Sobre estos argumentos se basó el Taller de Cuidados Básicos del Niño que fue presentado por la trabajadora de Fedeto-Madridejos, María Jesús Romero Sánchez, y que contó con la participación de los asistentes, quienes formularon preguntas al ponente y expusieron casos personales.

   

Comentarios